Los retos que enfrenta la seguridad nacional son cada vez más complejos ante el nivel de sofisticación que han alcanzado flagelos como el terrorismo, el narcotráfico, la corrupción y el crimen organizado, que se aprovechan de elementos como nuestra posición geográfica o sistema financiero para realizar o financiar sus operaciones delincuenciales. Corresponde a las autoridades poner un alto definitivo a estos malhechores y defender la seguridad nacional ante las amenazas que estos crímenes representan para el Estado panameño. La reciente creación por parte del Consejo de Seguridad Nacional de organismos como el Grupo Interagencial Anticorrupción (GIA), la Unidad Antiterrorismo y la Academia de Inteligencia son evidencia de la necesidad de una transformación de nuestras estrategias de seguridad, sin embargo, las autoridades encargadas de este organismo han de tener mucha precaución de no caer, como en el pasado, en la telaraña de los rejuegos del espionaje político. La privacidad es un derecho fundamental, y como tal debe ser garantizado. Lo contrario sería volver a viejas y reprochables prácticas.
hoyporhoy
31 jul 2016 - 05:00 AM