La decisión del Gobierno de Colombia, de extender por cuatro meses el arancel mixto sobre los calzados y textiles provenientes de la Zona Libre de Colón, reitera la posición de dicho país de ignorar los fallos de la Organización Mundial del Comercio favorables a Panamá. Por casi una década, las dos naciones se han enfrascado en un litigio comercial que le ha costado cientos y quizás miles de empleos a los panameños, y ha castigado seriamente a nuestra economía. Durante esos mismos años, las empresas de Panamá y Colombia han fortalecido sus vínculos, creando una relación estratégica de beneficio mutuo que incluyó: la compra del segundo banco privado más grande, el aumento de las frecuencias de vuelo de las aerolíneas entre ambos países, y la adquisición de empresas de alimentos, electricidad y múltiples otras actividades. ¿Por qué afectar esta relación beneficiosa? Sin el debido respeto a nuestros intereses, pierden los colombianos y perdemos los panameños. Nuestras autoridades deben agotar todas las vías diplomáticas, e incluso considerar medidas más enérgicas para evitar que estos lazos históricos se vuelvan rehenes de la xenofobia de algunos y de la irresponsabilidad de otros.
hoyporhoy
30 jul 2016 - 05:00 AM
