Odebrecht viene sufriendo derrota tras derrota. La más reciente es que las autoridades le negaron su petición de detener la ejecución de la fianza de cumplimiento –de $229 millones– por violar el contrato de construcción de la nueva terminal del aeropuerto de Tocumen. Odebrecht tampoco logró evitar su inhabilitación, por tres años, para contratar con el Estado, orden contenida en una resolución de septiembre de 2021, que anuló el mencionado contrato de 2012, ni tampoco pudo evitar detener el cobro de una multa de $415 mil que ordenó la misma resolución. La empresa, otrora todopoderosa, debe lidiar con estas decisiones que la ponen en aprietos económicos en Panamá, considerando que Odebrecht ni siquiera ha podido cumplir voluntariamente el pago –a plazos– de una multa impuesta por Panamá de $220 millones, tras confesar sus crímenes locales. Y estas derrotas son importantes porque envían un mensaje claro: lo que empieza chueco termina mal, algo que deberían aprender las empresas que actualmente cometen el mismo error que Odebrecht, repartiendo coimas a dos manos. Ojalá reciban el mensaje, así como los funcionarios que aceptan estos sobornos.
Hoy por hoy
10 jul 2022 - 05:41 AM
