El Tribunal Electoral (TE) enfrenta una disyuntiva. El primer escenario fue su fallo favorable a Ricardo Martinelli, en el que revocó una decisión de primera instancia que concedía el levantamiento del fuero electoral penal para procesarlo por el caso New Business y, además, se adentró en asuntos que no eran de su competencia, como el reconocimiento del principio de especialidad a favor del expresidente. El segundo escenario es el mismo: un juzgado electoral levantó el fuero de Martinelli –ahora por el caso Odebrecht–, fallo que seguramente será apelado para que el pleno del TE decida si revoca o no esta sentencia. ¿Qué hará el TE? ¿Insistir en otorgar el fuero a este procesado, a fin de que no pueda ser juzgado, o permitir que la justicia penal haga su trabajo? Es una decisión difícil, pues cualquier alternativa generará críticas. El pleno del TE tiene la oportunidad de corregir errores y respetar el derecho que tiene la población de ver en el banquillo de los acusados a los señalados de recibir millones de dólares en sobornos. Señores magistrados, respetar la democracia no solo consiste en organizar elecciones. Sus acciones, en este caso, definirían el curso de nuestra democracia. Actúen en consecuencia.
Hoy por hoy
03 jul 2022 - 05:25 AM
