La intervención que ha solicitado al Ministerio Público un abogado local para que investigue la presunta comisión de varios delitos en la gestión del actual director de la Autoridad de Aeronáutica Civil (AAC) y de su director de Seguridad Aérea es de mucha importancia para el país. Una investigación de este medio reveló la ligereza en la forma en que la AAC otorgó un certificado de explotación aérea –para el transporte de pasajeros y carga– a la empresa Bocas Air Company. Importantes reglamentos fueron ignorados, por no decir violados, en beneficio de una empresa que ha tenido que ser suspendida en dos ocasiones: una voluntaria y otra ordenada por la AAC, dadas las irregularidades encontradas en múltiples aspectos y al desprendimiento de una puerta de carga en uno de sus aviones cuando despegaba. Pero, además, el director de la AAC actuó como tapadera, al negarse a entregar información pública que involucra a su más importante subalterno –el director de Seguridad Aérea– accionista de una empresa que busca una certificación para operar y que entrega un departamento bajo su mando. Esperamos que el Ministerio Público no haga lo mismo –prestarse de tapadera– pues en juego hay vidas humanas.
Hoy por hoy
29 jun 2022 - 05:02 AM
