Si algo ha quedado claro en la certificación de la aerolínea Bocas Air es la opacidad con la que se maneja un tema de carácter público, incluyendo la identidad de todos sus accionistas y el proceso para obtener el certificado de operación para rutas de pasajeros y carga. La opacidad deja en estado de indefensión a eventuales víctimas en caso de que alguno de ellos quiera ir legalmente en contra del principal dueño de la empresa. Y muy preocupante resulta el desgreño evidente en el proceso de certificación de esta empresa, plagado de omisiones, datos falsos y violaciones evidentes a los reglamentos de aviación. El director de la Autoridad Aeronáutica Civil (AAC) actuó con suma irresponsabilidad cuando el año pasado declaró personalmente que la empresa había cumplido a satisfacción el proceso para explotar comercialmente la ruta. Solo semanas después de su alegre anuncio, la propia empresa tuvo que suspender temporalmente sus operaciones, y pocos meses después, la AAC informó del desprendimiento de una puerta en uno de los aviones de Bocas Air. La investigación del incidente resultó en el hallazgo de más irregularidades que nos llevan a preguntar si se puede confiar en la AAC, su director y su personal.
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21 jun 2022 - 04:46 AM