Panamá se encuentra en el umbral de superar la emergencia nacional decretada por causa de la pandemia. Esta emergencia fue la oportunidad de negocios para muchos, pero, al mismo tiempo, puso en aprietos a decenas de miles de personas que enfermaron o que vieron sus ingresos disminuidos por causa de una rebaja en las horas de trabajo, mientras que otros perdieron todos sus ingresos al terminar su relación laboral. Entonces era comprensible ayudar a los que habían quedado cesantes, a los enfermos y a los que debían guardar cuarentena. Pero hoy día, al tiempo que empiezan a arrancar los motores de la economía, el Gobierno debe analizar el tema de los subsidios por pandemia. Todos entendimos que eran temporales, por lo que gran parte de estos ya no tiene sentido. Lo que se necesita ahora son fondos para acelerar la reactivación económica y que el dinero fluya en todas direcciones. No estaría mal, por ejemplo, pagar las cuentas atrasadas a proveedores y contratistas. El Gobierno debe entender que los subsidios se justifican bajo circunstancias excepcionales y no deben extenderse en el tiempo si no existe la necesidad de ello. De lo contrario, se convierten en facilitadores del clientelismo político, como parece ser ahora.
Hoy por hoy
15 jun 2022 - 03:53 AM