El acto de revocatoria de mandato convocado en contra del alcalde de la ciudad capital empezó ayer con mucho entusiasmo de la parte de ciudadanos que están hartos de su errática gestión al frente de la mayor ciudad del país y la que, en consecuencia, enfrenta los problemas más graves. Si el alcalde hubiese sido humilde, habría cometido menos errores, pero su arrogancia lo ha puesto en una situación vulnerable, precisamente, en esta, que podría poner fin a su gestión. Las autoridades locales o nacionales deben entender que el poder es del pueblo, no de ellas. Pero, además, en el caso de la Descentralización, la ley obliga a los alcaldes a consultar a los ciudadanos. Pero no, el alcalde actual prefirió imponer sus proyectos sobre las insatisfechas necesidades de los capitalinos. Es una lástima que la ciudad capital haya perdido una valiosa oportunidad para mejorar sus condiciones urbanas porque el alcalde no encuentra qué hacer con el dinero, salvo sus disparatados proyectos. Sirva este ejercicio a los ciudadanos para darse cuenta de que son ellos los verdaderos dueños del poder, y si este u otro funcionario de elección popular no da la talla, entonces es su deber intervenir y solucionar el asunto, tal como está ocurriendo ahora.
Hoy por hoy
21 abr 2022 - 05:05 AM