Las maniobras bancarias de empresas de la familia Martinelli llaman mucho la atención, dado que, al menos, se notan irregularidades, algo que tendrá que investigar no solo la Superintendencia de Bancos de Panamá, sino la Dirección General de Ingresos, el Ministerio Público y hasta la Unidad de Análisis Financiero. Este tipo de operaciones son las que ponen en riesgo la reputación del centro bancario, por lo que le corresponderá a estas autoridades revisar lo que, al menos en este momento, es algo anormal. Además, hay quienes se preguntan sobre el personal de cumplimiento del banco y de las empresas involucradas, pues los procedimientos a los que recurrieron Importadora Ricamar, S.A. –razón social de los Súper 99– e Inversiones Rapid Money, S.A., que ejerce el negocio de remesas de dinero (ambas del grupo de empresas de la familia Martinelli) no son compatibles con sus respectivas actividades comerciales. Pero, además, cabe preguntarse si los accionistas conocían lo que estaba ocurriendo y, si es así, ¿recibieron alguna explicación que justificara estas acciones? Este caso es la punta del iceberg de lo que parece una cadena de hechos que merecen más que simples explicaciones de sus autores.
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07 jun 2022 - 04:02 AM