No fue una sorpresa, pues así empiezan casi todos los juicios en los que los acusados son exfuncionarios. Y el caso New Business no fue la excepción. Debió ser reprogramado para julio próximo, porque algunos abogados ni siquiera presentaron una razón para no acudir a una audiencia programada desde hace meses. Otros faltaron y presentaron certificados médicos de incapacidad, o sea, la excusa de siempre. Esos mismos abogados son los que luego se rasgan la camisa acusando a todo el mundo, sin fijarse que ellos son los que ponen el ejemplo con conductas claramente carentes de ética profesional. Se quejan siempre de la justicia y de lo que ellos califican de abusos contra sus clientes, pero al final obtienen el fallo que buscan. Siempre juegan sucio, porque sencillamente no saben cómo hacerlo de otra manera. Lo que ganan con este tipo de actitud es que la opinión pública se imagine –probablemente no tan alejada de la realidad– que sus clientes no son las ovejas que dicen ser, sino una manada de lobos que no pueden esconder sus afilados colmillos. Esperamos que en la próxima audiencia actúen como caballeros, recordando que les pagan por un trabajo, no para convertirse en lo que son sus clientes.
Hoy por hoy
20 may 2022 - 05:00 AM
