En Panamá, el mundo parece marchar al revés. El diputado Jairo Salazar ha participado activamente en las protestas que llevan a cabo ciudadanos de la provincia de Colón. Salazar es de los pocos colonenses que puede hacer algo por mejorar las condiciones de vida de sus paisanos; es de los que puede proponer y abogar por iniciativas legislativas a favor de personas como las que van a su lado en la protesta; es un dirigente político que podría hacer mucho más que quejarse por cosas que seguramente están en sus manos cambiar. En cambio, se une a las manifestaciones, como si él fuera de las personas engañadas por los diputados, alcaldes, el presidente, sus ministros y su propio partido político. Colón está como está, porque los políticos y gobernantes han traicionado la confianza de sus votantes; porque han abandonado a esta ciudad a su suerte, azotada por la delincuencia común y organizada. Colón es una provincia rica, pero despojada por su propia dirigencia y autoridades, que han demostrado una incompetencia manifiesta para el ejercicio de las funciones públicas. Ojalá estas marchas sirvan para que funcionarios —como el referido diputado— hagan por esta provincia algo más que protestar. Para eso se les paga.
Hoy por hoy
13 may 2022 - 05:00 AM
