Si el presidente de la República cree que en este país nadie tiene la capacidad de analizar lo obvio, ello explicaría porqué el Gobierno anda a la deriva. Cortizo tiene en sus manos una modificación a la ley de incentivos turísticos –que a su vez modificó otra ley– para permitir que el Estado haga un sacrificio fiscal del 100% en favor de las inversiones privadas en el interior del país a favor de un selecto grupo de empresas y empresarios amigos. Pero aprobar esa nueva ley es lo mismo que cruzarse de brazos, porque todos los que estén en trámite para recibir el beneficio, serán inmunes a la nueva ley. Lo que ha debido hacer el presidente es impedir el atraco al fisco, pero lo que hace es devolver favores. Por ejemplo, un empresario muy allegado al gobierno ha llevado a cabo modificaciones a sus emisiones de bonos no solo para aumentarlos sustancialmente –hasta el triple del monto original–, así se apuntó para recibir el beneficio de la ley que llegó de forma anónima a la Asamblea, porque es obvio y quedó probado por escrito que no la redactaron sus proponentes. Ni este ni el resto de los empresarios amigos que han tramitado la ayuda fiscal se verán afectados por lo que apruebe el presidente. En otras palabras, Cortizo apuesta a nuestra ignorancia para dorarnos esta enorme píldora.
Hoy por hoy
09 may 2022 - 05:02 AM
