El nuevo magistrado del Tribunal Electoral (TE) tiene, al igual que sus colegas, retos en sus manos, frente a la situación que estamos viviendo: una abierta campaña electoral cuyo centro es el presupuesto general del Estado para la vigencia 2023. Los diputados han dejado claro en qué se usarán decenas o quizás cientos de millones de dólares, que han sido asignado a instituciones que son usadas con fines clientelistas, como el programa de la Descentralización o las becas y auxilios económicos del Ifarhu. Si los que ya están y el nuevo magistrado no son capaces de ver lo obvio, es evidente entonces que nada quieren hacer sobre el uso del dinero del Estado para fines electoreros. El TE y la Fiscalía Electoral deben asumir sus roles, es decir, iniciar investigaciones sobre esta situación, que año a año empeora, pues no hay controles ni instituciones que pongan orden con sanciones ejemplares que envíen un mensaje claro sobre el mal uso de los dineros estatales. El nuevo magistrado viene de un partido al que conoce bien, que sabe cómo actúa. Su prueba de fuego será, precisamente, denunciar, investigar y castigar a los infractores de cualquier partido político y en especial, al que le ha dado la oportunidad de hacer cumplir las leyes electorales. Así nos demostrará dónde están sus lealtades. Todos esperamos, por el bien de nuestra democracia, que se eleve por encima de los intereses políticos de su antiguo partido y cumpla a cabalidad la misión encomendada.
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Hoy por Hoy
14 nov 2022 - 05:03 AM
