En las postrimerías de la pandemia por la covid-19, la Asamblea Nacional ha transmitido con toda claridad cuáles son sus prioridades para el próximo año. Y estas no tienen nada que ver con hospitales ni con salud ni con sus servicios, inversiones ni personal. Lo que nos dice el presupuesto para la vigencia fiscal de 2023 es que la reelección del gobierno está a la vuelta de la esquina y los fondos del Estado hay que volcarlos para buscar ese objetivo. Los hospitales públicos –como el Santo Tomás– tendrán que esperar, así como sus usuarios, pacientes y personal, pues el dinero en 2023 no es para esas “nimiedades”. Es para garantizar que el PRD vuelva a gobernar por cinco años más. Y si en el camino se mueren algunos por falta de presupuesto, pues ese es el precio que debe pagar el pueblo por tener a gobernantes así. Ese es el mensaje que nos transmite el presupuesto para el 2023. Personal administrativo y médicos han expresado su preocupación, pues la asignación de fondos para el otro año no alcanzará, y advierten de protestas por este motivo. La carencia en hospitales contrasta con los fondos destinados al clientelismo político. Ya nada le importa a esta gente con tal de quedarse.
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28 oct 2022 - 05:00 AM
