Después de leer las cartas en las que Ricardo Alberto y Luis Enrique Martinelli Linares le piden indulgencia al juez de su causa en Estados Unidos por su participación en el esquema de corrupción de Odebrecht, uno debe preguntarse si todo lo que ellos describen de su padre son atributos de un líder político. El primero habla de una relación abusiva, en la que describe conductas de su padre que rayan con el bullying. Tal descripción –si es cierto lo que en ella dicen sus abogados– es alarmante y perturbadora. Es lo contrario a lo que debería ser una persona que aspira nuevamente a dirigir los destinos de este país para el próximo quinquenio. ¿Pero son nuevas para el país las revelaciones que hace el primogénito de Martinelli? Durante cinco años fuimos testigos de conductas de este tipo y en no pocos casos hubo gente que sufrió este acoso. Ricardo Martinelli no resiste, a juzgar por lo que dicen sus hijos de él, un escrutinio como ser humano y mucho menos como padre. ¿En dónde deja eso a Martinelli? Esa es la pregunta que debe hacerse el país entero desde ahora, pues esta persona insiste públicamente en que se lanzará a candidato presidencial en 2024. Antes de decidir darle el voto, convendría leer esas cartas.
Hoy por hoy
04 may 2022 - 05:00 AM
