La Asamblea Nacional sigue aprobando leyes absurdas, pero harto convenientes para la sinvergüenzura de la que hacen gala, no solo los diputados, sino alcaldes y representantes de corregimiento, quienes de ahora en adelante podrán elegir el salario que deseen si, cuando fueron electos al cargo de elección popular, ocupaban algún puesto en el Estado. En palabras más sencillas, como ejemplificó el diputado independiente Edison Broce: “Si un representante antes de ser electo ganaba $6,000 como médico, al ser electo podrá escoger ese salario si es más alto que el de representante, aunque ya no trabaje de médico”. O sea que, si la rectora de la Unachi fuera electa representante o alcaldesa en mayo de 2024, ella podría quedarse con el sueldo de casi $14 mil al mes que cobra en esa universidad. ¿Se puede ser más caradura? Los diputados, con este proyecto de ley, aprobado ya en tercer debate, institucionalizan el latrocinio descarnado; enseñan a practicar el juega vivo; destruyen la moral del país, y gastan el casi inexistente capital político del Gobierno en leyes carentes de la más mínima legitimidad. Su actitud solo merece una enérgica condena y esperamos que el presidente de la República vete el nuevo bodrio legislativo.
Exclusivo
Hoy por hoy
30 sep 2022 - 05:03 AM
