Si bien las cifras del desempleo pasaron en abril pasado de dos dígitos a uno –una disminución de 1.4%–, las cosas no están mejorando para miles de personas que siguen o se suman a la informalidad, ya que, por la situación económica del país, la capacidad para producir empleos ha disminuido drásticamente. En el primer semestre de este año, según estadísticas del Ministerio de Trabajo, los contratos laborales han disminuido respecto al mismo periodo del año pasado, y de manera preocupante: solo 137 mil contratos, mientras que el año pasado fueron 236 mil. Se suma a las preocupaciones el hecho de que la planilla estatal esté en aumento, a pesar de que buena parte del presupuesto general del Estado se está cubriendo con deuda, sin que el Gobierno tenga un plan de ahorro o contención de gasto. Por el contrario, el Gobierno ha abandonado por completo la prudencia fiscal para complacer a políticos que aún deben favores, dado que los nuevos nombramientos en el sector público no responden a concursos, sino a nombramientos de “a dedo”, es decir, con un alto componente político, engrosando innecesariamente la planilla y, lo que es peor, por funcionarios sin funciones ni habilidades.
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Hoy por Hoy
20 sep 2022 - 05:00 AM