Diputados oficialistas –incluso apoyados por sus colegas de oposición– presentaron una iniciativa que modifica la ley de descentralización en la administración pública. Buscan mofarse de un fallo de la Corte Suprema que eliminó los dobles salarios a representantes de corregimiento y alcaldes que cobraban miles de dólares mensuales sin prestar un servicio, por un trabajo al margen de las funciones para las que fueron electos. Inconformes y en desafío del fallo, los diputados pretenden auspiciar la sinvergüenzura facilitando una vez más el doble salario, alegando que tendrían que trabajar en el puesto que obtuvieron por el voto popular y el que ocupaban antes de ser electos, siempre que el horario se los permita. Es decir, que laborarían dos jornadas completas o de 16 horas al día. Si pretenden que creamos que políticos caraduras, vagos, incompetentes y sin conciencia harían tal sacrificio, están equivocados. Si no pueden cumplir una jornada, menos con dos. Estos cínicos justifican el doble salario indicando que el Estado debe “crear las condiciones básicas necesarias para no causar desmejoras salariales [de alcaldes y representantes] y que estos puedan brindar sus experiencias y conocimientos a sus habitantes, dando así́ valor agregado a sus corregimientos y distritos”. La desfachatez es insultante.
Hoy por hoy
08 sep 2022 - 05:02 AM
