Contrario a lo que ha dicho el que fuera el principal accionista de una de las empresas acusadas en el mega escándalo de Odebrecht –quien aseguró que el FBI no estaba interesado en las actividades de su compañía–, sí hay evidencias de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos, a través de su División Penal, inició una investigación, al menos desde 2018, en la que quedaba clara una vinculación entre Odebrecht y su departamento de coimas con las actividades bancarias de esa empresa, ya que los fiscales estadounidenses se mostraron interesados en las 16 cuentas bancarias que mantenía en 9 entidades financieras en Panamá, de las cuales, transcurridos 3 años desde entonces, solo le queda un banco con el que actualmente opera. Este interés de Estados Unidos, que abarca además decenas de empresas que eran operadas por Odebrecht, es muy significativo, ya que el alcance de la cooperación solicitada a Panamá incluía 65 cuentas en 25 bancos locales y extranjeros con operaciones en el país, de las cuales, solo uno de ellos manejaba un tercio de la mayoría de las cuentas de sociedades bajo el control de Odebrecht. Tratar de negar realidades tan palpables es cosa solo de necios.
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Hoy por Hoy
31 ago 2022 - 05:04 AM
