El presupuesto general del Estado para el próximo año –preelectoral– contempla un aumento de los gastos destinados al pago de la planilla, la cual aumentaría varios cientos de millones, pese a que hace un mes, en plena jornada de protestas y cierres, el Gobierno se comprometió a rebajarla un 10%. Pero ni siquiera congeló este gasto, sino que lo aumentó, algo que seguramente va acorde con los planes de políticos deshonestos que pretenden que sus gastos de campaña –al menos en lo que se refiere a su personal– lo pague el Estado, para lo cual necesitan aumentar –como lo han hecho– la planilla. Esta estrategia es de las cosas más torpes del Gobierno, pues estamos muy claros en que los ingresos no alcanzan para cubrir los gastos, lo que se traduce en un aumento de la deuda pública, pues no hay otra forma de solventar tan elevados desembolsos. La irresponsabilidad de esta administración nos acerca peligrosamente a una posición comprometedora para hacer frente a la creciente y disparada deuda, poniendo en peligro –como ya se ha advertido– el grado de inversión. Lo que heredaremos del PRD serán deudas y una pandemia de corrupción nunca antes vista.
Hoy por hoy
21 ago 2022 - 05:02 AM
