Abordar la eterna desvergüenza de los diputados es agobiante y ya parece hasta aburrido. El problema es que cada día ese descaro escala a alturas insospechadas, como ahora, que nos enteramos de que el pastelito de $143.9 millones que era su presupuesto para el presente año, no alcanzó para satisfacer la voracidad de estos glotones. Han logrado que en los momentos más apremiantes que vivimos, el gobierno les concediera un aumento a su presupuesto, que para lo que va de este año ya trepó a $200.4 millones. Y nada menos que el 90% de estos dineros es arrojado a ese hoyo sin fondo llamado “funcionamiento”, donde germina, crece, florece y se engendra la corrupción. Y una vez más, quedamos en ese tema que a los diputados les tiene sin el menor cuidado. Pareciera que su intención es, precisamente, aburrirnos con tantos abusos y pretenden que eso sea parte de nuestro paisaje; que nadie se sorprenda de que ellos se robaron 2 ó 3 ó 10 ó 30 millones de dólares; convencernos de que delinquir es parte del perfil de un diputado y que, entre más lo hace, más prestigio, y así llegar hasta presidir un partido político. ¿Lograrán aburrirnos hasta lograr nuestra total indiferencia?
Hoy por hoy
05 ago 2022 - 05:10 AM
