La corrupción es un estado, es podredumbre acumulada y asentada en el ser humano que la abraza como forma de vida. Todo lo que hará un corrupto es corromper, como el padre que educó a sus hijos para robar; como el presidente que adiestró a la sociedad para vender su conciencia; como la persona que con su mal ejemplo nos enseña a ser tan cínica como ella. Nada de lo que hace tiene buenas intenciones; todo lo contrario, siempre hay un fin escondido en su palabrería y acciones. La semilla sembrada en terreno fértil siempre da frutos y eso es lo que estamos cosechando ahora. El cinismo derivado de esa corrupción es el que ha llevado a los políticos de los partidos políticos a corromper la figura de los candidatos independientes. Quieren corromper a las pocas cosas que nos pueden sacar del fango en el que ellos nos han hundido y así poder seguir descomponiendo hasta el aire que respiramos. Ojalá la sociedad pueda darse cuenta del ardid que hay detrás de estas supuestas candidaturas independientes, que de independientes solo tienen la forma en que se relacionan con la sociedad: ellos, en una burbuja paradisiaca. Nosotros, en la realidad del despojo. Son tan falsos como sus propias promesas.
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30 jul 2022 - 05:03 AM
