Las protestas que comenzaron en razón del alto costo de la canasta básica alimenticia y de los combustibles han tenido una respuesta del Gobierno que, en buena medida, cumple las exigencias de los grupos descontentos en todo el país. Correspondería, en un gesto de buena fe, ceder ante los cierres de calles y carreteras, a fin de no seguir perjudicando a un pueblo que, si bien ha apoyado estas justas reivindicaciones, ya muestra claras señales de fatiga e impaciencia, pues son semanas que lleva sufriendo estos cierres. Al menos, esa parte está cumplida, por lo que es necesario permitir la libre circulación en todo el país. Sin embargo, es obvio que aún falta mucho por hacer, porque esta coyuntura debe aprovecharse para analizar y solucionar los graves problemas que sufren las instituciones de nuestra democracia, que está en su punto más débil. Eso es motivo suficiente para mantener este diálogo: impulsar nuevas políticas y leyes que nos permitan recuperar nuestra apaleada democracia. Y, tal como lo dijo el presidente, la mesa debe ser ampliada a otros sectores, que incluyen a la empresa privada y los sectores productivos del país. Ellos también son panameños y necesitan ser escuchados y también tienen algo que decir, tal como los que están ahora participando en la mesa única.
Hoy por hoy
27 jul 2022 - 05:05 AM
