¿Qué pasa con el Contralor General de la República? Desde que tomó posesión, Gerardo Solís ha sido cuestionado porque la beligerancia de la Contraloría ha sido completamente neutralizada, al punto de que en estas protestas no han faltado los que piden su renuncia inmediata. La Contraloría es una entidad que responde directamente a la Asamblea Nacional y, contrario a liderazgos más combativos que otrora salieron en defensa del patrimonio de la Nación, Solís permanece en las sombras, y cuando ha tenido que rendir cuentas, ha sido un caluroso defensor de aquellos a los que más se cuestiona. Los diputados, que en el pasado vieron sus espurios ingresos mermados por la acción de la Contraloría, esta vez tuvieron especial cuidado en elegir a alguien que no los cuestionara, que no los auditara, que les permitiera hacer y deshacer a su antojo, amparados por el silencio, la complacencia y complicidad de una Contraloría castrada, cuyo titular no responde a los medios ni a la sociedad. Solo lo hace a sus jefes, los diputados. Es una lástima, porque la Contraloría es de esas pocas entidades dotadas de un mazo, pero Solís hace tiempo lo botó. La convirtió en una expresión de servilismo y sumisión.
Hoy por hoy
26 jul 2022 - 05:53 AM
