Exclusivo

Acerca del nuevo inquilino

Cada cinco años, el día después del final de la partusa de descalificaciones electorales al que nos someten, deberíamos cuestionarnos si a quienes elegimos como gobernantes resultarán ser personas con vocación de estadista o simplemente políticos.

En 1914, Ortega y Gasset acuñó en su libro “Meditaciones del Quijote” una frase que generó un largo debate filosófico, y que aún hoy día continúa: «Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella, no me salvo yo»; frase que puede dar significado a muchas cosas, siempre por supuesto en función del punto de vista de cada cual.

Dejando a un lado las diferencias conceptuales filosóficas, lo cierto es que nuestro presidente electo hereda un legajo de problemas que nadie en su sano juicio aspiraría recibir, y lo que es peor, sin derecho a repudio, pues en su condición de primer ciudadano de la República tiene la ineludible responsabilidad de enfrentar y, quiera Dios, resolver una multiplicidad de asuntos.

Si bien después de la guerra todos somos generales, en retrospectiva soy de los que opinan que el expresidente Guillermo Endara Galimany fue el hombre indicado para el momento indicado (1989-1994) aun cuando las quinielas políticamente lógicas de la época favorecían al inmenso Ricardo Arias Calderón. Lo mismo pienso del actual presidente electo; aunque es justo inquirirnos si será un hombre para la historia, o la historia para un hombre. Él y solo él tendrá la responsabilidad de enfrentar y resolver dicha dicotomía, la cual por ningún motivo podrá delegar o empacar en la maleta que ya anunció tener preparada para el momento de su partida dentro de unos largos cinco años.

“El hombre que vive para el tiempo tiene una característica invariable: repudia y combate el pasado por sistema, y acepta el presente manifestándose moderno y empeñándose en serlo”.

Aunque las grandes acciones y elevados pensamientos son los que debieran entusiasmar la admiración de hombres y mujeres por igual, desafortunadamente es el espíritu acomodativo del ser humano, siempre en roce con lo popular, con lo material (que no necesariamente es lo correcto), lo que muchas veces predomina en las decisiones de los “elegidos”. Así no es extraño que la canalla fije sus miradas en el semblante y actuar del que excita de particular modo su interés cautivándola.

A diferencia de ese pasado pluscuamperfecto del que algunos se afanan, el mundo nos mira, está pendiente de este Panamá que, integrado a la comunidad internacional, espera que sobre todo prevalezca el estado de derecho. Una última consideración: desde el próximo uno de julio su domicilio es y será por los próximos cinco años: “Palacio de las Garzas, Corregimiento de San Felipe; Apartado Postal: Presidencia de la República, Panamá 1, República de Panamá”.

Reconocer y aceptar sus “FODA” (fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas) es parte de la ecuación.

El autor es amigo de la Fundación Libertad.


LAS MÁS LEÍDAS

  • Investigan a 30 funcionarios de la Policía y el Senan por fallas de seguridad en Punta Coco. Leer más
  • Grupo Financiero BSC cierra compra de Banistmo y mantendrá la marca en Panamá. Leer más
  • José Emilio Moreno, virtual ganador de la rectoría de la Universidad de Panamá. Leer más
  • El raro doble terremoto de Venezuela y la advertencia de los expertos. Leer más
  • Jubilados cobrarán desde este viernes la primera quincena de julio. Leer más
  • Tuneladora Panamá está a solo 500 metros de completar la excavación del túnel de la Línea 3. Leer más
  • Emiten aviso de vigilancia por lluvias; se espera la incursión de la onda tropical 19. Leer más