El expresidente de la República Ricardo Martinelli está en su casa. Esa fue la decisión tomada por el tribunal de juicio que lleva adelante su juzgamiento. Esta decisión fue tomada a pesar de que hay una máquina pinchadora perdida, archivos enteros de las víctimas con paradero desconocido, y las causas que justificaron la detención provisional permanecen. El riesgo de que se sustraiga del proceso o que los testigos o peritos participantes se vean presionados son posibilidades reales. Por eso los jueces federales que vieron su caso en Estados Unidos no le otorgaron fianza ni otra medida cautelar. Las razones que llevaron a que el proceso tardara un año sin que se haya dado una decisión judicial de inocencia o culpabilidad son atribuibles a la estrategia de defensa escogida por el propio acusado. Sus abogados interpusieron decenas de recursos, algunos repetitivos y por lo tanto dilatorios, todos con el mismo propósito. El caso no ha terminado. Se deben continuar practicando las pruebas del Ministerio Público, las de la defensa y finalmente los alegatos, para que los tres magistrados decidan en derecho lo que corresponda. Los panameños debemos vigilar que esto se cumpla.
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13 jun 2019 - 05:00 AM
