El Ministerio Público ha llevado adelante la persecución de delitos de alto perfil de políticos y empresarios acostumbrados a la impunidad. Mientras, la negativa del Órgano Judicial de cumplir su obligación resulta evidente. Casos como el que documenta La Prensa hoy son frecuentes. Con un empresario vinculado a tres diferentes investigaciones, que habiendo evadido por un tiempo la justicia, los juzgados de circuito y sus superiores son magnánimos: en una de las causas, se descartó una auditoría de la Contraloría General de la República y el juez Leslie Loaiza dictaminó peligrosamente que dicha entidad carecía de la experticia necesaria. Por otro lado, este mismo empresario, solo él, ha sido desvinculado del caso Odebrecht porque, según el juez Óscar Carrasquilla, el blanqueo de capitales no era delito en 2007 si los fondos sucios venían de un soborno internacional. Tal vez, estamos en presencia de un intocable. No parecen importar leyes o pruebas, porque la Corte Suprema de Justicia y sus subalternos siempre lo tratarán con la cortesía de una puerta abierta. Señores magistrados, Panamá está cansada de tanta impunidad.
Exclusivo
Hoy por hoy
20 may 2019 - 05:00 AM