A un mes de la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), el Gobierno sigue guardando silencio sobre su costo real. No se trata únicamente de la carísima alfombra roja que bien puede quedar guardada para siempre, o de los lujosos vehículos alquilados para atender a dignatarios internacionales. Esa es la pompa y circunstancia que viene vinculada a este tipo de eventos. Dentro del conjunto de preparativos está la adecuación del Hospital San Miguel Arcángel, al igual que la preparación de facilidades temporales en decenas de escuelas públicas. El Gobierno sigue sin comunicar si los días de la jornada serán laborables en la ciudad de Panamá, o si las ciudades de Penonomé y Chitré tendrán asueto durante los eventos preliminares, a los que han sido convocados decenas de miles de peregrinos, junto con los panameños que participarán activamente. Al actual gobierno le quedan seis meses de mandato, y sus decisiones, sobre todo las que involucren gastos de fondos públicos, tendrán un efecto importante sobre los presupuestos disponibles para el próximo gobierno. La JMJ es muy importante para la imagen de Panamá, ya que puede contribuir a mejorar la maltrecha reputación de esta tierra tachonada por escándalos de corrupción. La JMJ será tan transparente como la información completa de que dispongan todos los ciudadanos sobre el uso de sus impuestos.
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23 dic 2018 - 05:00 AM
