La Asamblea Nacional busca mejorar su imagen y fortalecer la apreciación positiva sobre la negativa que domina a la opinión pública. Esto quizás se podría lograr con un cambio radical del comportamiento de sus diputados, la publicación de sus planillas y el mejoramiento de la asistencia a su trabajo, por solo mencionar ejemplos. En vez de lo anterior, la diputada presidenta, Yanibel Ábrego, contrató una empresa para elaborar una “ Estrategia y estructura de comunicación y monitoreo digital de la Asamblea Nacional”. ¿Qué hacen los comunicadores y asesores de imagen contratados actualmente por la Asamblea? Esta contratación revela no solo una redundancia de funciones, y sobre todo la falta de sentido común. La mala imagen de la Asamblea Nacional es producto del comportamiento de sus miembros, que demuestran cotidianamente que no les importa con las preocupaciones y necesidades ciudadanas. Una buena imagen se fundamenta en la reputación y en la calidad del producto. En el caso de la Asamblea, el intento de lavar cara sin cambiar la conducta de los diputados es dinero mal invertido. Es decir, nuestros impuestos vuelven
a ser despilfarrados.
