Ayer, el pleno de la Corte Suprema no pudo tomar una decisión sobre el amparo de garantías constitucionales al que apuesta Ricardo Martinelli para salvarse. Aunque el magistrado Oydén Ortega preparó un proyecto que quitaría la última barrera para juzgar al expresidente, un puñado de magistrados se habría reunido en el despacho de José Ayú Prado y luego todos expresaron en el pleno sus reservas sobre el proyecto de Ortega. Claramente, no les importan las leyes, la jurisprudencia o los principios de la justicia, ya que ellos tienen que cumplirle a su amo, por encima de los derechos de millones de panameños. Mientras hay miles de reos esperando juicio, en este caso todo lo que se busca es evitar el juzgamiento por el pleno de la Corte. Las magistrales exposiciones y dictámenes de Jerónimo Mejía han sumido en la ignominia la palabrería barata. Como saben que tienen a la Asamblea Nacional en el bolsillo -“hay que tomarse la Asamblea”, decía el reo- ahora pretenden forzar una decisión irracional y desviada de la decencia y el sentido común. ¿Será que la justicia no se hace con el derecho, sino con maletines? Señores magistrados, no jueguen con fuego, porque pueden incendiar todo el país.
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06 jul 2018 - 05:00 AM
