En los asuntos de Estado, la politiquería, la negligencia y la falta de planificación suelen pasarle una factura muy costosa a la ciudadanía. Tal es el caso de la tercera línea de interconexión eléctrica, una obra planificada en la década pasada, y que el gobierno de Ricardo Martinelli adjudicó de manera tardía a la empresa Odebrecht. El retraso de la entrega de este proyecto no solo causó que Etesa tuviera que pagar sumas multimillonarias a empresas generadoras de electricidad, sino que también provocó sobrecostos que ahora debemos asumir todos los consumidores, a través de un aumento en la tarifa eléctrica. Es así como vemos un país tachonado de grandes proyectos inconclusos o de infraestructuras vitales mal hechas, provocando que el costo de la vida de los panameños suba injustificadamente. Y aunque estemos ahora en temporada electoral, los votantes carecemos de alternativas viables, porque esta falta de criterio, esa ineficiencia gubernamental proviene de políticos incapaces. La oferta electoral de los partidos políticos -sean de gobierno o de oposición- es mala. Es un círculo vicioso que nos cuesta dinero, bienestar, calidad de vida y ahora hasta el precio de la luz.
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04 jul 2018 - 05:00 AM
