Tres pilares fundamentales de un Estado constitucional de derecho son la obediencia a las leyes, el acceso libre a la información pública y el acatamiento de las decisiones judiciales. En todos estos parámetros, la Asamblea Nacional está en mora, reflejando una cultura de desobediencia e irrespeto a las leyes que ellos mismos aprueban. Desde hace tres meses, la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información le solicitó al poder legislativo volver a divulgar su planilla de contratos, pero este órgano del Estado no solo ha incumplido esta petición, sino que ha ignorado los mandamientos judiciales producto de los habeas data interpuestos por este diario. Cuando se tiene el poder de evitar el cumplimiento de la ley, estamos ante un Estado anárquico, en que cada cual hace lo que le parece, o lo que es peor, solo obedece las normas que le convienen. Este incumplimiento abre las puertas a la impunidad y al fracaso de las democracias. En América Latina hay mucha experiencia sobre este tipo de colapsos de los Estados. No tenemos por qué seguir esos ejemplos. La responsabilidad histórica está en manos de los diputados.
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18 abr 2018 - 05:00 AM