¿Qué clase de personas están administrando la justicia en Panamá? Para muestra un botón. El juez decimoquinto de circuito del ramo penal aprovechó uno de sus peculiares fallos -en que declaraba la nulidad relativa de la investigación por el alquiler de helicópteros con fondos del Programa de Ayuda Nacional-, para anunciar al país que actuará legal, civil y penalmente contra sus críticos. Reza un viejo adagio judicial que “los jueces hablan por sus fallos”. Si es así, este juez no ha parado de hablar. Este es el funcionario que le devolvió todos sus bienes a un exdirector del PAN, le ha dado generosas fianzas a muchos afortunados detenidos de alto perfil, y ha tumbado sólidos casos, que luego sus superiores han tenido que restablecer. Nos habla alto y claro por sus sentencias. Pareciera decir a los panameños, que su juzgado es una suerte de hogar de la impunidad. Con sus expresiones el juez parece ignorar que el código que algún día juró cumplir prohíbe a los servidores públicos denunciar a quien sea por calumnia e injuria. Es común en las democracias que a los jueces se les cuestione. Eso lo han sabido Baltasar Garzón y Sergio Moro, ese es el precio del buen servicio público. Sin embargo, a los mediocres y a aquellos con un historial cuestionable, solo les queda que la población los rechace y los repudie por sus escandalosos fallos. La impunidad jamás nos callará.
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01 dic 2018 - 05:12 AM