Reportes de la Organización de las Naciones Unidas sugieren que para el 2050 la población mundial será de 10 mil millones de habitantes, lo que implica una demanda proporcional de espacio, alimento, agua y energía. Si bien la alimentación es un factor crítico para el ser humano, los procesos de producción de alimentos -como la agricultura a cielo abierto-, peligran por las condiciones climáticas desfavorables, incremento de plagas, suelos infértiles y agua escasa y contaminada.
El riesgo que esto plantea a la seguridad alimentaria estimula la investigación para el desarrollo de medios de producción masiva de alimentos de alta calidad nutricional. Uno de esos medios consiste en fábricas de plantas con luz artificial (PFAL, por sus siglas en inglés): un tipo de granja vertical para la agricultura en ambiente controlado, diseñada para medios urbanos.
El sistema PFAL permite producir plantas para la investigación, el mercado y la protección ambiental. Puede ser construido en cualquier área urbana; es independiente de las condiciones climáticas, pues no necesita luz solar o suelo, y permite una producción sostenida durante todo el año. El producto vegetal está libre de pesticidas y patógenos, al requerir menos procesos de limpieza y desinfección, tiene mayor vida útil; asegura el uso sostenible de recursos como el agua y la energía; disminuye la producción de contaminantes ambientales, y permite la acumulación de fitoquímicos (alimentos funcionales y plantas medicinales).
El Centro de Producción e Investigaciones Agroindustriales (CPIA) de la Universidad Tecnológica de Panamá ejecuta actualmente un proyecto avalado por la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) para evaluar el efecto de las luces LED en el crecimiento, desarrollo y calidad nutricional de la lechuga cultivada en el sistema PFAL. Esta plataforma podría aportar al desarrollo agrícola para el cultivo masivo de hortalizas y plantas medicinales en Panamá, y ser utilizada como herramienta para la propagación y preservación de especies en peligro de extinción.
PFAL contribuye a lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible al aportar nuevas alternativas para asegurar el acceso a alimentos nutritivos. Así, puede contribuir a erradicar el hambre; mejorar la salud pública; generar oportunidades de emprendimiento para la disminución de la pobreza, y facilitar el desarrollo de nuevos procesos de producción, consumo responsable, manejo de desechos y reciclaje de recursos.
El autor es investigador en el CPIA y miembro del movimiento Ciencia en Panamá.
