Las manifestaciones contra el Gobierno del presidente boliviano, Rodrigo Paz, que derivaron en saqueos y vandalismo el lunes en La Paz, la sede del Ejecutivo y el Legislativo de Bolivia, dejaron más de 127 personas detenidas, informó este martes el comandante nacional de la Policía, Mirko Sokol.
El jefe policial indicó que son “más de 127 personas, entre aprehendidos y arrestados”, de los que algunos cumplirán detención preventiva y otros aguardan para comparecer ante jueces cautelares.
“No vamos a permitir más este tipo de abusos en contra de la población. Han visto ustedes saqueos, ataques a gente inocente en vehículos que se estaban trasladando a cumplir sus actividades y estos criminales han excedido todos los límites que se pueden permitir”, sostuvo.
Sokol también mencionó que en los últimos días de conflicto, once policías resultaron heridos, dos de ellos “de gravedad”.

Uno de los casos más críticos es el de un suboficial que custodiaba una estación del teleférico en el centro de La Paz y que fue brutalmente golpeado hasta dejarlo inconsciente por manifestantes que ingresaron con violencia en el lugar, según imágenes de las cámaras de seguridad de esa instalación.
Sokol señaló que el agente está siendo sometido a una cirugía “y existe una alta probabilidad de que pierda la visión en uno de sus ojos a raíz de los golpes” e indicó que ya hay dos aprehendidos por estas agresiones, que serán procesados “por tentativa de asesinato”.
También, confirmó este lunes que la Policía recibió la órden de captura contra el máximo líder de la Central Obrera Bolivia (COB), el minero Mario Argollo, y órdenes de aprehensiones contra otros dirigentes acusados por el Gobierno por delitos como instigación pública a delinquir y terrorismo, entre otros.
El lunes llegó a La Paz una marcha de seguidores del expresidente Evo Morales (2006-2019), que se sumó a otras movilizaciones de la COB, campesinos aimaras y organizaciones sociales de la vecina ciudad de El Alto, todos con la consigna de exigir la renuncia de Paz.

Los manifestantes lanzaron piedras y detonaron cargas de dinamita, petardos y piedras contra los agentes que respondieron con gases lacrimógenos para impedir el avance hacia la plaza Murillo, donde están las sedes del Ejecutivo y el Legislativo.
En medio de las protestas del lunes se registraron destrozos en edificios públicos y privados, el saqueo de mobiliario que posteriormente fue quemado, la incineración de un vehículo policial y ataques a negocios de pequeños comerciantes, que fueron robados y destruidos, además de agresiones a periodistas.
Además de las protestas en la ciudad, los sindicatos campesinos mantienen bloqueos de carreteras desde hace 14 días en el departamento de La Paz, donde comenzaron a escasear algunos alimentos, combustible y oxígeno medicinal.

