Un total de 60 impactos de bala recibió el automóvil Hyundai Accent gris propiedad de Melquiades Pliscett, quien intentaba reparar una llanta ponchada en una estación de gasolina en Pueblo Nuevo el pasado lunes.
En una audiencia celebrada la mañana de este miércoles en las instalaciones del Sistema Penal Acusatorio (SPA) de Plaza Ágora, en la avenida Simón Bolívar, se conoció que al momento de los hechos, Pliscett se encontraba entre el público de una audiencia por pandillerismo. Durante un receso, salió a revisar su vehículo, que había dejado mal estacionado, y se percató de que tenía dos llantas con poco aire, por lo que decidió acudir a una estación de servicio para repararlas.
Una vez en la gasolinera, también en la Simón Bolívar, ubicada a unos 800 metros de Plaza Ágora —un recorrido de aproximadamente tres minutos en automóvil—, Pliscett estacionó el vehículo y solicitó a uno de los empleados herramientas para levantarlo. Ese movimiento terminó salvándole la vida. Justo en ese momento se escucharon varias detonaciones y se percató de que el objetivo de los disparos era su vehículo.
En el lugar se encontraban dos agentes de la Policía Nacional vestidos de civil que abastecían de combustible su vehículo. Los agentes iniciaron inmediatamente una persecución que se extendió por la vía Transístmica hasta el retorno ubicado poco antes de la Gran Estación de San Miguelito. Allí, los atacantes tomaron rumbo hacia el centro de la ciudad y posteriormente llegaron hasta la vía Frangipani.
Durante el recorrido, los atacantes lanzaron varias armas de fuego por las ventanas del automóvil. Para entonces, varias patrullas de la Policía se habían sumado a la persecución. Las autoridades recuperaron dos pistolas.
Finalmente, el automóvil de los sospechosos fue interceptado por la Policía en la avenida de los Mártires, en las inmediaciones de los Bingos Nacionales, cuando aparentemente se dirigían hacia El Chorrillo.
Por este caso se ordenó la detención de Johan Martínez, de 18 años, a quien se le imputaron cargos por los delitos de tentativa de homicidio, asociación ilícita para delinquir y posesión ilegal de armas de fuego. También fue detenido un menor de edad.
Las investigaciones de la Fiscalía de Homicidio y Femicidio atribuyen el ataque a disputas entre bandas rivales. De acuerdo con la información conocida durante la audiencia, Pliscett habría sido confundido con familiares de un integrante de una banda rival que participaba en la audiencia de acusación celebrada en el SPA.
La violencia entre grupos criminales ha sido identificada por la Policía Nacional como uno de los factores detrás de varios de los homicidios y ataques registrados este año. En mayo pasado, el director de la institución, Jaime Fernández, informó a La Prensa que las autoridades mantenían identificados 121 grupos pandilleriles vinculados o subordinados a ocho grandes estructuras criminales. Según explicó, estos grupos menores son utilizados para controlar territorios, movilizar y custodiar drogas y ejecutar homicidios.
Fernández también llamó entonces la atención sobre la cantidad de disparos utilizados en algunos ataques. Al referirse a un crimen en el que un vehículo recibió más de 70 impactos, señaló que semejante número de detonaciones no era normal. El jefe policial sostuvo que algunos episodios de violencia extrema podían estar asociados con mensajes, retaliaciones y disputas entre estructuras criminales.

