Tres personas acusadas de pertenecer a una red que reclutaba personas para participar en el conflicto ruso-ucraniano fueron detenidos provisionalmente este viernes 25 de septiembre, luego que el Ministerio Público les formuló cargos por los delitos de delincuencia organizada y trata de personas con fines de explotación laboral.
El juez de garantías Luis Ceballos imputó cargos y ordenó la detención provisional de los dominicanos Joselyn Ramírez, Rolando Newball y María Inés García.
Ceballos acogió la petición formulada por la fiscal Elizabeth Carrión, quien señaló que los tres procesados recibieron transferencias por más de $800 mil para reclutar panameños dispuestos a viajar a la Federación Rusa para combatir en la guerra.
Elizabeth Carrión, fiscal en el caso de los reclutadores de panameños para ir a la guerra entre Ucrania y Rusia, informó que se logró la imputación de cargos y la detención preventiva de tres ciudadanos dominicanos.
— La Prensa Panamá (@prensacom) September 26, 2026
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La fiscalía argumentó que los dominicanos Ramírez, Newball y García son parte de una estructura criminal que reclutaba personas que, al final, no recibían pago alguno por ir al frente.
La fiscal Carrión explicó que este grupo contactó, a través de Tik Tok, a Octavio Carrillo, Rafael Ulises y José Montenegro, todos residentes en la provincia de Bocas del Toro, a quienes convencieron de viajar a la ciudad de Panamá para sacar su pasaporte, comprar el boleto aéreo y llenar el “contrato para prestar sus servicios en la guerra”.
Según la fiscalía, las tres víctimas fueron llevadas a un sitio de alojamiento llamado Chellox Panamá Airport, ubicado en Tocumen, y desde este lugar los reclutadores gestionaron pagos a través de tarjetas de crédito, y movilizaron a los reclutas para sacar sus pasaportes y concluir los trámites del viaje.
Ya son seis las personas imputadas y detenidas por el reclutamiento de panameos para la guerra ruso-ucraniana.
Los reclutadores ofrecen pagos de $2,000 y $3,000 para sumarse al conflicto armado.
La fiscalía asegura que una vez en el frente de guerra a las víctimas se les retira el pasaporte.
Las autoridades sealan que seis panameños han muerto en la guerra y otros 15 están desaparecidos.
Sin embargo, durante su permanencia en el lugar, dos de las víctimas abandonaron el hostal y contactaron a la policía, al sospechar que podrían ser explotados laboralmente.
De acuerdo con las investigaciones, José Montenegro, una de las víctimas, sí viajó a Rusia, y una vez allí nunca le pagaron los $2,000 que le fueron prometidos, por lo que solicitó ayuda a la Cancillería panameña y fue repatriada.
Las investigaciones revelan que Ramírez, presunto cabecilla del grupo, realizó varios viajes a Colombia, en donde recibía instrucciones y dinero para operar en Panamá.
El juez Ceballos consideró que los elementos presentados en la audiencia por la fiscalía dan un fuerte indicio de su participación en una estructura criminal dedicada a la trata de personas con fines de explotación laboral.

Ceballos consideró que en este caso la detención provisional es la medida cautelar más proporcional, ya que los afectados eran personas humildes que buscaban obtener un trabajo remunerado y se convirtieron en víctimas de un delito.
La defensa de los procesados alegó que la medida de detención provisional es excesiva, ya que la fiscalía aún se encuentra en una fase incipiente de la investigación y que no pudo demostrar la existencia de red criminal dedicada a la explotación laboral.
La fiscalía ya ha formulado cargos a seis personas relacionadas con el reclutamiento fraudulento de panameños para participar en el conflicto armado entre Rusia y Ucrania.


