En menos de 24 horas, el Órgano Judicial concedió medidas cautelares distintas a la detención preventiva a tres personas investigadas por su presunta participación en delitos graves (uno de ellos por homicidio).
El 6 de mayo pasado, en una audiencia celebrada en la provincia de Colón, el juez de garantías Ángel Santos Muñoz concedió un depósito domiciliario a Roberto Erasmo Mora Sutherland, quien estaba detenido por su presunta participación en un caso de pandillerismo.
Gracias al juez Santos, Mora Suhterland permanecerá ahora en una residencia que no está ubicada en Colón, sino en Altos de Las Praderas en La Chorrera, provincia de Panamá Oeste.
Mora Sutherland es considerado por las autoridades como uno de los cabecillas de pandillas en la provincia de Colón responsable de la comisión de múltiples delitos.

Ese mismo día, pero en una audiencia distinta, el colombiano Juan Felipe Gavira, quien está procesado por un delito de homicidio, fue beneficiado con una medida de prisión domiciliaria, para que pueda ser atendido por temas de salud. Está medida se prolongará por cinco meses.
Gaviria deberá permanecer en una residencia en la calle 16 Oeste en el corregimiento de Santa Ana, de la que solo podrá salir para atender citas y exámenes médicos.
El cambio de medida a favor de Gaviria fue dispuesto durante una audiencia ante el Tribunal Superior de Apelaciones del Primer Distrito Judicial. La resolución enviada a la Dirección del Sistema Penitenciario lleva la firma del magistrado Gustavo De Gracia.
A esto se suma la medida concedida a favor de César Caicedo, el padre de Dayra Caicedo, la joven que estuvo mes y medio secuestrada y que finalmente apareció en marzo de 2025.

Caicedo está imputado por una causa que nada tiene que ver con lo sucedido a su hija. Guarda relación con una investigación por presunta conspiración para el tráfico de drogas.
En una audiencia celebrada el 7 de mayo, el juez de garantías Luis Ceballos revocó la detención provisional de Caicedo, que había sido ordenada por el Tribunal Superior de Apelaciones del Primer Distrito Judicial, y lo envió a una residencia ubicada en la barriada Alta Vista, Villa Lucre, corregimiento de José Domingo Espinar, distrito de San Miguelito.
En esa audiencia, el juez Ceballos tomó en cuenta la presencia de un hermano de Caicedo, que dijo ser administrador de un puerto en Vacamonte. Los fiscales explicaron al juez que esa ocupación representaba un riesgo, ya que podría facilitar los vínculos con organizaciones criminales.
Ceballos no valoró las advertencias y concedió la medida de detención domiciliaria, solicitada por la defensa.
Caicedo, además, deberá portar un brazalete electrónico. En tanto, las resoluciones a favor de Gaviria y Mora Sutherland no dicen nada al respecto.


