Una operación realizada entre el Ministerio Público y la Policía Nacional logró desmantelar una red de trata de personas con fines de explotación sexual que, con engaños, reclutaba a sus víctimas en el extranjero y las traía a Panamá para prostituirlas.
La denominada operación Corazón Azul, realizada en la provincia de Los Santos, permitió la aprehensión de dos personas y la recuperación de tres víctimas que eran explotadas sexualmente.
Uno de los allanamientos se realizó en el bar Campo Alegre, ubicado a la salida de la ciudad de Las Tablas. En ese lugar fueron ubicadas las tres víctimas, que reciben atención psicológica.
En la operación, que contó con la colaboración de Interpol y el Servicio Nacional de Migración, también se realizó un allanamiento en una residencia ubicada en Guararé, provincia de Los Santos, donde fueron ubicados a un hombre y una mujer que presuntamente son los cabecillas de la estructura criminal.
En una diligencia de vigilancia y seguimiento realizada el pasado 11 de abril, la red reclutó a tres mujeres en Colombia, quienes ingresaron al país por el Aeropuerto Panamá Pacífico y luego fueron llevadas por tierra hacia una residencia de Las Tablas.
De acuerdo con las investigaciones, la mujer aprehendida, de origen colombiano, era la encargada de reclutar a mujeres jóvenes en Colombia y luego fueron trasladaba a Las Tablas para ejercer la prostitución.

La trata sexual abarca toda la gama de actividades que se producen cuando un traficante utiliza la fuerza, el fraude o la coacción para obligar a otra persona a participar en un acto sexual comercial o para forzar a un menor a participar en un acto sexual comercial.
La coacción, en el caso de la trata sexual, abarca una amplia gama de medios, entre ellos, amenazas de daños graves, daños psicológicos, daños a la reputación, amenazas a terceros y manipulación de deudas.
La trata sexual puede tener lugar en domicilios particulares, salones de masajes, hoteles o burdeles, entre otros lugares, así como en internet.


