El archipiélago de Las Perlas se ha consolidado como un enclave estratégico del narcotráfico marítimo que utiliza a Panamá como un eslabón para el traslado de droga hacia Estados Unidos y Europa.
Así lo destaca un informe del Centro Internacional de Investigación y Análisis contra el Control del Narcotráfico Marítimo de julio de 2025 y que busca establecer alternativas frente al fenómeno del narcotráfico.
El documento, elaborado por la Armada Colombiana y compartido con las autoridades de Panamá, hace una mirada en detalle del archipiélago de Las Perlas, situado en el golfo de Panamá. Menciona, entre otros aspectos, que está conformado por unas 200 islas e islotes, de los cuales solo una pequeña fracción cuenta con población permanente.
Tradicionalmente reconocido por su atractivo turístico y su baja densidad demográfica, este espacio insular se caracteriza por extensas áreas selváticas, costas de difícil acceso y una infraestructura limitada.
El reporte señala que tales condiciones, sumadas a la dispersión geográfica y a la ausencia de vigilancia sostenida, han convertido el archipiélago en un entorno vulnerable frente a actividades ilícitas y que, en los últimos años, estas características han sido aprovechadas por organizaciones del crimen transnacional —incluidos carteles mexicanos, redes colombianas y consorcios dedicados al transporte marítimo ilícito— para utilizar las islas como puntos de acopio, ocultamiento y trasbordo de drogas destinadas a rutas internacionales.
De este modo, el archipiélago se ha consolidado como un enclave estratégico dentro de las dinámicas del narcotráfico marítimo en Panamá. Más allá de su rol como área de tránsito, Las Perlas se ha transformado en una plataforma logística insular donde confluyen actividades de acopio temporal y reembarque, respaldadas por alianzas con redes criminales globales.
Este patrón lo proyecta como un nodo clave en la articulación de cargamentos con destino a Norteamérica y Europa.
El informe reconoce que la intensificación de controles en los puertos principales, como Colón (lado Atlántico) y Balboa (en el Pacífico), impulsó a los grupos criminales a diversificar rutas y buscar espacios alternativos de menor vigilancia.

En este contexto este grupo de islas emerge como un enclave ideal para reducir los riesgos en el transporte y la facilitación de operaciones de trasbordo marítimo, reitera el informe del Centro Internacional de Investigación y Análisis contra el Control del Narcotráfico Marítimo, organismo que trabaja con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).
De hecho, el Informe mundial sobre las drogas 2025, de la UNODC, incluye a Panamá en una lista de países que conforman las principales rutas de tráfico de cocaína en América por agua para el período 2023-2024.
Y el informe de la Armada Colombiana lo reafirma. El documento sostiene que Panamá ha mantenido históricamente su condición de corredor principal del narcotráfico en Centroamérica, debido a su posición geográfica estratégica y a la conectividad que le otorga el Canal de Panamá.
De acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidos contra la Droga y el Delito, un 70 % de la cocaína que ingresa a Norteamérica transita por el corredor centroamericano, siendo Panamá uno de los puntos de paso más relevantes por su capacidad logística y marítima.
Las incautaciones de drogas en el Archipiélago de Las Perlas entre 2023 y 2025 evidencian su consolidación como enclave estratégico del narcotráfico en el Pacífico panameño.
En el periodo analizado se incautaron 14.3 toneladas de drogas, de las cuales 10.7 toneladas eran de cocaína (71.7 %) y 4 toneladas marihuana (28.3 %) en un total de 32 operaciones en las que se aprehendieron 47 personas.
Las modalidades más comunes para el tráfico de drogas es el uso de las lanchas rápidas tipo go fast. Hubo 12 eventos, con cargamentos que superaron las 1.2 toneladas.
Los depósitos ilegales en playas y esteros representaron 8 eventos. Estos sitios fueron empleados para acopio intermedio, mientras que las embarcaciones pesqueras se emplearon como fachada logística en 3 eventos.
Según el informe de las autoridades colombianas, los puntos más críticos se localizaron en el sur de isla San José, en Punta Coco y en el entorno de isla del Rey.
Los decomisos realizados confirman que el archipiélago funciona como plataforma híbrida: es decir un área de acopio temporal, trasbordo de grandes cargamentos y dispersión de cargas menores destinadas a diversificar riesgos y dificultar la detección.

El documento concluye que este escenario plantea retos logísticos y operativos para la seguridad marítima panameña, pues se trata de un territorio disperso, de difícil acceso y con un número de islas e islotes que complica la vigilancia permanente.
Lo anterior, añade el documento, incrementa la necesidad de fortalecer mecanismos de monitoreo aéreo, marítimo y satelital, además de profundizar la cooperación internacional en materia de interdicción.
Entre los hallazgos del Informe mundial de drogas 2025 están que la producción, incautaciones y consumo de cocaína alcanzaron nuevos máximos en 2023, convirtiéndose en la droga ilícita con mayor crecimiento de mercado.
Asimismo, refleja que la producción ilegal se disparó a 3,708 toneladas, casi 34% más que en 2022. Como un reflejo de esta dinámica, las incautaciones mundiales marcaron un récord de 2,275, un 68% de aumento con respecto al período 2019-2023. A la par, el consumo se disparó 8 millones en una década, al pasar de 17 millones de usuarios en 2013 a 25 millones en 2023.

