MANCUERNA. El asesor legal del Tránsito, Ulises Calvo, salió ayer diciendo que Uber no encajaba con el sistema de transporte. ¿Y los busitos pirata y los diablos rojos y los taxistas que no van, sí encajan? Por cierto, ¿hay un sistema? Lo que hay es un desorden en el que la “autoridad” comparte su –valga la redundancia– autoridad con los transportistas ilegales para fregar a los que sí llevan a los que los demás no quieren llevar.
DUDA. Con esto de la incursión del grupo irregular en la frontera en Darién, ¿qué será de la vida de Frank Ábrego, quien de Senafront pasó directo y sin escalas a la Cancillería? ¿En qué andarán las denuncias que en su contra había recibido el Ministerio Público, y sobre la que la propia procuradora salió a decir en agosto de 2015 que eran “graves”, pero que el presidente Varela dijo en ese entonces que tenía “la plena confianza en el desempeño de su gestión” y que saldría “bien” de “cualquier investigación”? Por curiosidad la pregunta.
CAMOMILA. El Despacho de la Primera Dama contrató un servicio de flores por 7 mil 200 y tanto dólares para decorar tardes de té. Fue un procedimiento excepcional de contratación, no una licitación, y el documento ni siquiera especifica para cuántas tardes de té servirán de decoración ese pocotón de flores. Tampoco dice para quiénes son las tardes de té. Transparencia a medias no es transparencia.
