PATÉTICO. El que últimamente se la pasa en Buenaventura es el bienaventurado de Iván Clare. Está disfrutando del progreso que acarició sus lares, igual que West Valdés, que cuando no está paseando en Porsche por el Casco Antiguo se está tomando fotos con tenistas en el U.S. Open. Pareciera mentira que en ese mismo caso hay una presa, un apuñalado, un desaparecido y decenas embarrados.
CÍNICOS. En el partido del capo andan “indignados”. Primero, por un artículo de opinión que firma un adepto al martinellismo en el Miami Herald en el que dice que este gobierno es incapaz. Queriendo engañar a la gente, porque el artículo es de opinión y no editorial, a diferencia de los muchos artículos (y no de opinión) que medios serios publicaron sobre el régimen de CD. Y la otra razón de su indignación es que Varela, según ellos, mezcló el viaje oficial de Cuba con una agenda privada. No, yo me imagino que Cerdeña era un viaje oficial sin ningún indicio a agenda privada…
HILOS DE PODER. El que anda por los pasillos defendiendo al Rinconcito Colombiano, que finalmente cerraron, es Patacón Ortega. Ha dicho, palabras más palabras menos, que el lugar cumplía la ley al pie de la letra y que un representante perredoso les pedía plata a ellos y que quiere cerrarlo desde que dejaron de “apoyarlo”. Apestoso por donde se mire.
EXPIRADO. El que lleva perdido desde que perdió Mimito Arias es Arnulfo Arias, el “defensor de los miembros del Partido Panameñista” que se entregó cual Julieta y Romeo ante CD. De hecho, desde ese día no tuitea y en la semana panameñista ni se le vio. ¿Ya lo tendrán buscando votos para 2019 o qué?
