CAMBIO I. La que volvió a arrebatarse, ahora por su bandera populista del Crisol de Razas, fue Zulay Rodríguez. Arremetió contra Varela diciendo que era lo mismo que Martinelli pero en cámara lenta, y contra Pedro Miguel González, diciendo que era una alfombra del panameñismo. Recordemos: en la última audiencia contra Moncada felicitó a Pedro por su desempeño y por “hacer historia”. El 19 de marzo dijo que le estaba siguiendo el juego a los panameñistas para que le dieran la presidencia de la Asamblea y que como fiscal recibió instrucciones de “allá arriba”. Un día después se retractó diciendo que tenía rabia, pero que “el Ejecutivo no le ha ordenado nada” porque “él es una persona autónoma”. Y ahora esto. Después anda llorando y pegando gritos porque no la toman en serio.
CAMBIO II. Y sobre su declaración contra Varela, eso no es, ni cerca, lo que dice cuando busca negociar con los panameñistas…
CRITERIO. Luego de presentar un incidente de controversia contra la petición de indagatoria de la Fiscalía Auxiliar, Bosco Vallarino se presentó a rendir indagatoria y le dieron casa por cárcel. ¿Por qué el beneficio, si él confesó que recibió un sobre con plata?
FRUSTRANTE. El Tribunal Electoral aclaró ayer que Martinelli no tiene fuero pero que, como dicta la ley, lo tendrá por el proceso interno de CD hasta tres meses después de terminado ese proceso. La ley no se equivoca: la hacen precisamente para que se cometan estas injusticias. Injusticias que seguirán pasando, porque ya el Pleno de la Comisión Nacional de Reformas Electorales decidió mantener el fuero. Así que por buen rato, nosotros seguiremos viendo cómo gente como Martinelli se le sigue escurriendo a la justicia.
CURIOSO. Hablando de Martinelli y de Bosco, los abogados del primero alegaron ayer, otra vez, vicios en el caso, mientras la defensa del exalcalde, que el video en el que se le ve recibiendo el sobre con dinero no es válido. El común denominador, como en todos los demás casos del gobierno pasado, es que ningún abogado alega que su cliente es inocente. Todos intentan desvirtuar los casos por otras cosas. Un mensaje tan vergonzoso como claro.
