REBATIÑA. Pese a que faltan más de tres meses para la elección del próximo presidente de la Asamblea Nacional, ya están por lo menos la tercera parte de los diputados perredosos peleándose el espacio. Conversaciones van y negociaciones vienen con los panameñistas, que ya tienen claro que les toca elegir a un PRD, honrando el acuerdo de repartibilidad. Panamá segundo.
AMBICIONES DESMEDIDAS. Benicio Robinson preside el PRD, preside la comisión más influyente de la Asamblea (Presupuesto) y ya es oficialmente el presidente de la Federación de Béisbol. Ah, y cuidado que lo escogen como presidente de la Asamblea. Que Dios agarre confesados hasta a los ateos.
MISTERIO. Luis Barría ya tiene ocho meses presidiendo la comisión de Credenciales y sigue sin tramitar ni soltar información de los casos que se les siguen a los magistrados de la Corte. ¿Será para no buscarse enemigos y así truncar su suerte en el casito que él tiene en la Corte?
¿Y ENTONCES? Arranca una nueva semana y nada que escuchamos sobre la investigación del certificado médico que expidió la doctora Rognoni sin ver a Moncada. Mucho peor aún, seguimos sin saber de medidas contra los panameñistas Grimaldo Córdoba y Bosco Vallarino. Señora procuradora: muy bien lo que ha hecho y todo, pero tan importante como eso es lo que no ha hecho. Justicia selectiva no es justicia.
INTERÉS. La Asamblea tiene pendiente discutir un proyecto de ley que presentó Quibian Panay que regularía el contenido de azufre en el combustible, dizque para proteger el ambiente. ¿Cuántos de ustedes, lectores, creen que esa idea es, de verdad, una iniciativa que salió de la mente del diputado Panay y obedece única y exclusivamente a su interés de cuidar el ambiente?
