PASADOS. Aparte de la verborrea barata de Zulay Rodríguez, que mandó a poner un video de reguetón en pleno debate sobre el crisol de razas como si estuviera en el patio de su casa, los dos que hicieron el ridículo mayor ayer sacando el cobre xenofóbico que tienen por dentro fueron Panky Soto (panameñista) y Patacón Ortega (PRD). El primero, cuestionando por qué los chinos y los judíos cerraban sus negocios para sus fiestas mientras los panameños no lo hacían, y el Patacón, que por culpa de los extranjeros no hay comida barata en la calle y que por qué las novelas son extranjeras si antes eran panameñas. ¿Cuán ignorante, resentido, básico, mediocre y xenofóbico hay que ser en esta vida? Esos son nuestros padres de la Patria.
FOSFORITA. Hablando de Zulay, la que le jaló las orejas fue Kathleen Levy. Ante sus comentarios sobre supuestos acuerdos de recámara y de los intereses del Ejecutivo en el caso Moncada, Levy le recordó que esto no se trata de ganar protagonismo y que hay que actuar bien para no tumbar el caso. Pena le debería dar que una pelaíta le tenga que dar cátedra.
VIVAZO. Hablando de acuerdos, Moncada aceptó culpa en dos de los cuatro cargos que se le imputan, pagar cinco años de cárcel (que no serán cinco, ya verán), devolver los bienes y quedar inhabilitado del cargo de magistrado. No olvidemos que él salió ganando, porque solo el delito de blanqueo de capitales tiene una pena mucho mayor que cinco años. O sea, él decidió cuáles eran los delitos más convenientes de aceptar. Nos conguearon otra vez, gente. No hay nada que celebrar.
DUDAS. Varias cositas: ¿qué va a pasar con los que enriquecieron al señorito? ¿Qué van a decir ahora sus abogados, que tanto se llenaron la boca jurando que su cliente hizo todo bien? ¿Y qué dirán los martinellosos que alegaban persecución política? ¿Y las cuentas que le fueron aprehendidas, se las queda como resorte para cuando salga de la cárcel? Por cierto, se lo imaginan lloriqueando en la cárcel, si hasta en la casa alegaba casi casi que se estaba muriendo? ¡Ja!
MALEANTERÍA. Siguiendo con eso, lo bueno y a la vez lo malo del acuerdo es que no nos vamos a poder dar cuenta de quiénes vendieron el voto y quiénes pensaron en el país. Ah, no. Verdad que la votación iba a ser secreta, viéndonos, otra vez, la cara de bobos.
OJO. Y el que está sonando más que maraca en fiesta para reemplazar a Moncada es el varelista Jorge Barakat. Ojalá esta vez no caigan en el amiguismo que tanto criticaban.
SINVERGÜENZAS. Era clarísimo: los ñañecos de Pérez, Guardia Jaén y Garuz no estaban en ninguna huelga de hambre. Lo único que están haciendo es no comer de la comida que les dan en la cárcel. Pero han seguido atiborrándose de lo que les llevan de la casa. O sea que ni chance le han dado a sus estómagos para que hagan bullita. ¿En qué parte del mundo eso es huelga de hambre? Payasos que son. Y cobardes: háganla de verdad, a ver cuánto aguantan.
CUENTAGOTAS. Ramón Fonseca Mora escribió ayer en Twitter: “Esta vez no voy a necesitar ningún palo de mango, amiguito”. Tomando en cuenta que él retó a Martinelli, si era “hombrecito”, a encontrarse “donde siempre” y que en el Knockout confirmó que “donde siempre” era el palo de mango que está a la salida de La Salle, su mensaje va dirigido a ya sabemos quién. Ojo, que usted es gobierno y esas indirectas eran características del gobierno que tanto criticaban. Pero igual: eche el cuento completo…
IN-MORAL. Héctor Valdés Carrasquilla (que se mudó a CD, casualmente, en medio de procesos legales por supuesto peculado y manejo irregular de fondos públicos) dijo ayer que la cúpula de CD debería salir a la palestra pública a dar explicaciones sobre los casos de corrupción. Primera vez que dice algo sensato.
WIMPIS. Frenadeso se olvidó por un rato del imperialismo yankee y el domingo se dio su airecito comentando los Oscar. Quedaron felicitando a los actores que ganaron y recomendando películas a sus seguidores. Saber que existe la posibilidad de que ya no puedan “piropear” los debe tener como cucu.