ÑAÑECO. Los magistrados le permitieron unánimemente a Moncada Luna bajar al área social del edificio Ocean Sky para respirar aire fresco y, en vez de mandarles un ramo de agradecimiento, el muy malagradecido se quejó. Mandó a decir con sus abogados que está“sumamente decepcionado” y que no va a usar el beneficio. Va para el cielo y va llorando. Que deje la ñañequería, baje y se dé sus chapuzones, que tiempo tiene de sobra para volver a pasarse el blower.
CHIROLA. Los otros que deben amanecer hoy bien amargados mientras Panamá entero carnavalea son Gustavo Pérez y Alejandro Garuz, cuyas detenciones fueron declaradas legales porque representan un peligro de fuga y no han cantado lo suficiente para poder dar con los equipos de espionaje. Siguen protegiendo al que les sacará la tabla en cualquier momento… como ya ha hecho con los demás. Pero bueno, si por Panamá fuera… que sigan ahí buen rato.
DICTADURA. Ayer se celebró otro natalicio de Omar Torrijos. Por eso, Martín Torrijos le dedicó un mensaje por Twitter al que, según él (obvio, es su hijo), ha sido “el panameño más lúcido de nuestra historia”. O sea, Belisario Porras y después él. Sin duda, el gobernante más democrático que hemos tenido… Plop.
PRESIÓN. Poulett Morales aclaró que formar parte de un proceso no tiene por qué detener su vida, que la foto donde se le vio saliendo el jueves de Panamá con dos maletones (uno de ellos Louis Vuitton) es legítima y que su destino es Las Vegas, donde asiste a una feria de ropa. Es increíble lo que ha logrado la atención ciudadana: que hasta sin tener medidas cautelares los investigados reporten su paradero. La justicia está de moda.
CUIDADO PUES. Llueven las denuncias que repiten que funcionarios del Registro Público y de la Alcaldía están cobrando comisión por hacer su trabajo. En la primera entidad, por acelerar los trámites de los abogados. Y en la segunda, por gestionar citas con los altos funcionarios. Con las cosas como están, hay que ser muy loco… o muy bruto.
