‘ZÚKITI’. El cardenal Lacunza fue claro al decir que el cambio de gobierno ayudó a las relaciones entre Panamá y la Iglesia y que eso favoreció su nombramiento, y criticó que Martinelli jamás quiso ir a la Conferencia Episcopal como todos los presidentes lo hacen, pero que sí los buscaba cuando estaba desesperado para que lo ayudaran a resolver las crisis. Y, como cerecita para el cake, le pidió que no fuera al consistorio,porque, aunque los curas se reúnen “hasta con el diablo”, con él habría conflicto. O sea, el diablo y después él. Con todas las flores que se tiró adjudicándole a su lobby el nombramiento de Lacunza, y mire. Si lo quiere su madre, su pareja y Camacho, que se dé por bien servido.
CLARIDAD. Ante las dudas que ha despertado la licitación de la línea 2 del Metro, y siendo ese uno de los proyectos emblemáticos del gobierno, es muy cuestionable que a estas alturas –hoy es el acto– aún esté la ciudadanía esperando la información que le daría transparencia al asunto. Roberto Roy ha dado declaraciones escuetas que no convencen. Hasta Movin, el movimiento que apoya a Varela, ha criticado el proceso. Estando la ciudadanía tan ávida de transparencia, explicar las cosas claramente le ahorraría al gobierno la desconfianza ciudadana. Todavía están a tiempo.
PATINAZO. El que ha defendido a capa y espada la licitación de la línea 2 es el hijo de Roberto Roy, Alejandro, que por Twitter se agarró a discutir con Ramón Ricardo Arias, quien pedía transparencia en el proceso y conocer quiénes conforman la comisión evaluadora. Ante eso, Roy le contestó que esa información no se divulgaba para que los contratistas no trataran de llegarles. Hasta ahí todo bien. Pero cuando Arias le refutó que un profesional idóneo no se dejaría llegar, Roy respondió lo que sí es cuestionable: que apenas pasara la licitación, él mismo le diría quiénes eran los evaluadores “para que vayas y les expliques todo lo que insinúas”. ¿Eso qué significa? ¿Que él tiene esa información que la ciudadanía no? Defender la gestión del papá es natural. Hacerlo sin medir sus palabras solo le hace daño.
NEGOCIACIONES. Pese al fallo unánime de solicitud de levantamiento de fuero electoral a Ricardo Martinelli, los magistrados Víctor Benavides, Oydén Ortega y Harley Mitchell tienen parado el envío de la solicitud al Tribunal Electoral. ¿Qué estarán pidiendo los excelentísimos, en especial Víctor Benavides, a cambio del trámite? ¿Tendrá algo que ver con una cuentita bancaria de seis cifras?
MINI RM. El señor del megáfono de CD –léase Camacho– dijo el lunes que ese mismo día mandaría a los medios de comunicación un informe de las visitas que ha tenido el viajero errante en su famosa gira, cosa que obviamente no pasó. Debe ser que les da pena decir que nadie lo quiere recibir, porque ya nadie se come su cuento.
