CINISMO. Como si fuera el día de las inocentesmariposas, el “honorable” goloso de poder Benicio Robinson trató ayer de limpiarse de culpas diciendo que a él Martinelli lo persiguió como a ningún otro panameño (¿qué tal si a todos los perseguidos les dieran $5 millones en partidas?) y que tiene claro que para Martín Torrijos él era un “obstáculo”. El que es un obstáculo para todo su partido y para la democracia panameña es él.
KARMA. La impoluta y pacifista Alma Cortés, la mano que meció la cuna de Bocas del Toro y nos dejó la sorpresita de los indultos antes de irse, se da ahora el tupé de cuestionar que el gobierno haya suspendido el contrato de los radares para pagarle a abogados que defiendan al Estado. “Eso se llama rebusca a la carta”, sentenció. Ajá, tiene toda la razón. Así es que nos daremos cuenta de una de las “rebuscas a la carta” de su gobierno.
SIN SENTIDO. El que anda energúmeno es Juan Jované, que ayer fue a renovar pasaporte y no se lo entregaron dizque porque tiene un impedimento de salida. Como si el pasaporte no fuera un derecho, independientemente de esas medidas cautelares. Ah, y como si los maleantes de saco y corbata no recibieran pasaporte. Esos tienen el normal y algunos, además, el diplomático.
DILEMA. Nora Arosemena, hermana del titular del MOP, fue nombrada en la directiva del Banco Nacional. Qué bueno que sea la primera mujer directiva de esa entidad, pero... ¿y el conflicto de intereses?, ¿y el nepotismo?
PAPA. Siguiendo con la directiva del Banco Nacional, también nombraron al hijo de Alberto Vallarino. Al final todo queda en familia y el personaje en cuestión, como siempre, cae bien parado.
AFERRADO. El que no andaba muerto pero tampoco sabemos qué hacía es el fiscal electoral, quien ayer se apareció en la Asamblea a hablar de la maleantería del panameñismo y el PRD y de paso dijo que no va a renunciar. ¿Cuando Martinelli nombró a sus allegados les regaló un tarro de Krazy Glue o qué?
