SALAZÓN. El ministro Ricardo Quijano se operará por un problema en el corazón. Pronta mejoría, pero... el estrés tiene que estar bien violento en el seno de Caín; perdón, de Abraham. Primero, Jimmy Papadimitriu, luego Roberto Henríquez, después Guillermo Ferrufino. Eso, según las versiones oficiales... Bueno, que mister Arias corra a comprar las vitaminas de los Picapiedra.
TEMOR. Severino Mejía escribió en Twitter que el blanco del PRD debería ser CD, no otros partidos, y que esta lucha es entre institucionalidad y autocracia. Bien grave debe estar la cosa para que eso lo diga un militar de carrera y exjefe del centro de operaciones en el noriegato.
EJEMPLO. Dice Willy Cochez que si fuera opositor pondría denuncias todos los días para que el fiscal electoral no tuviera de otra que actuar. Tras su botada de la OEA, él no es que sea el más CD que digamos, ¿o sí? ¡Que empiece!
PENA. Parece que el sábado se formó un trepaquesube en el Teatro Nacional. El Ballet Nacional había anunciado que ese día era su última función de temporada, gratis. Hasta cuñas sacaron para promocionar esa presentación. Se formó una fila y... ta na na na... no había boletos. Parece que todos los repartieron entre las escuelitas de danza y los familiares de las bailarinas. ¿Ese episodio habrá sido parte de una broma del día de los inocentes?
ESPLÉNDIDO. Como se esperaba, Martinelli se la tiró de rey mago anunciando un aumento de salario mínimo de $432 a $490 y de $488 a $624. Jura que le dio un regalito de fin de año a la gente y que puso a volar más la súper economía, pifiando que ahora tenemos el salario mínimo más alto de la región... lo que hará es ahorcar la economía y meterle otra bofetada a la gente, anticipando despidos y aumento de precios en todo. “Más cambio en todo y para todos”.
