PREDECIBLES. Como era de esperarse, los diputados no pudieron cerrar el período de sesiones sin meterle un golazo a Panamá. El 22 de octubre pasaron un proyecto –que hoy ya es ley– relativo a la jurisdicción de cuentas, en el que incluyeron un artículo que deroga la prohibición de ponerle el nombre de personas vivas a obras estatales. ¿Ya para qué? ¿O es que la ciudad hospitalaria era solo el inicio del pocotón de obras que nos dejarán bautizadas con el nombre del “capo” panameño?
A MIL. Parece que a los honorables padres de la patria les hubieran puesto un barril de Red Bull y de Ciclón en la entrada del pleno. Claro que sin debate, pero en los últimos cuatro días aprobaron 16 proyectos en tercer debate. ¡16! Eso sí es más en 4 que en 40. Amanecerá y veremos cuántos goles más nos metieron. Cría fama...
´TU CARA ME SUENA´. El “honorable” Sergio Chello Gálvez amaneció ayer como romántico... poco antes del cierre de las sesiones legislativas se puso a cantar, frente a las cámaras, una canción de los tiempos de la ñaúpa. ¿Qué canción cantará el 4 de mayo? ¿Estará afinando la voz para entonar la melodía Todo se derrumbó?
ABUELITO, DIME TÚ. Con razón Eladio Fernández, el jubilado revoltoso, no ha vuelto a salir a las calles. Al parecer quiere ser diputado independiente en el 8-8. Pero anda estresado: dice que el que va –o iba– a ser su suplente desapareció del mapa con las hojas de las firmas que había recogido. Cantiflas y él.
EN LA PAPA CON EL PAPA. Dicen que quien consiguió la cita de Martinelli con el Papa fue Delia Cárdenas, embajadora de Panamá ante el Vaticano, y que por su cercanía con Mireya Moscoso, en cuyo gobierno ocupó la Superintendencia de Bancos, fue que la exmandataria llegó allá cargada de glamour. Interesantes las mieles del poder...
